La Comisión Europea autorizó la adquisición de Warner Bros. Discovery por Paramount Skydance, una operación valorada en 110.000 millones de dólares, tras considerar resueltas las preocupaciones sobre competencia gracias al compromiso de Paramount de poner fin a un acuerdo de distribución con Universal Pictures en Europa.
La decisión contrasta con la situación en Estados Unidos, donde la operación permanece bajo escrutinio judicial después de que una coalición de doce estados presentara una demanda para bloquear la fusión por presuntas vulneraciones de las normas antimonopolio.
El proceso también enfrenta la oposición del Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (WGA), que advierte de un posible impacto negativo sobre el empleo, los salarios y la diversidad de contenidos, al concentrar un mayor poder de negociación en una sola compañía.
A ello se suma la vigilancia de las autoridades británicas, que estudian las posibles repercusiones de la operación sobre los servicios informativos, la programación infantil y el mercado audiovisual.
Por su parte, Paramount defiende que la integración responde a la transformación del sector del entretenimiento y sostiene que ambas compañías cuentan con activos complementarios.
Además, asegura que incrementará la producción cinematográfica hasta 30 películas al año para reforzar la competitividad y disipar los temores sobre una reducción de la oferta en la industria.

