La zona próxima al paso fronterizo de Ceuta vivió durante la noche del jueves al viernes una jornada de alta tensión, marcada por enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad marroquíes y cientos de jóvenes concentrados con la intención de acceder de forma irregular a la ciudad.
El dispositivo de seguridad, desplegado para impedir cualquier intento de cruce masivo, derivó en choques directos cuando varios participantes se enfrentaron a los agentes, lanzando piedras y utilizando objetos contundentes, mientras las fuerzas del orden respondían con cañones de agua y otras medidas para dispersar a los concentrados y recuperar el control de la zona.
Los incidentes también provocaron daños materiales. Entre ellos, el vehículo oficial del wali de la región de Tánger-Tetuán-Alhucemas, Younes Tazi, sufrió la rotura de una de sus ventanillas tras ser alcanzado por una piedra.
Asimismo, varios vehículos fueron incendiados, incluida una autobús que, según testigos presentes en el lugar, estaba destinado al traslado de personas, además de registrarse varios focos de incendio en las inmediaciones del paso fronterizo.
Ante el recrudecimiento de los disturbios, las autoridades reforzaron el despliegue con unidades adicionales para restablecer el orden.
Según testigos, numerosos participantes actuaban con el rostro cubierto y reclamaban la apertura de la frontera para cruzar de forma colectiva, mientras otros continuaban intentando llegar a Ceuta por vía marítima desde distintos puntos del litoral de Fnideq.

