La crisis migratoria en Ceuta se ha intensificado tras el hallazgo de los cuerpos de nueve migrantes que, presuntamente, fallecieron ahogados mientras intentaban alcanzar la ciudad por mar, según fuentes de seguridad españolas.
Ante el incremento de las llegadas irregulares, el Gobierno español ha ordenado el despliegue de unidades del Ejército para reforzar al Guardia Civil, mientras el presidente Pedro Sánchez y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tienen previsto desplazarse a Ceuta para evaluar la situación y coordinar nuevas medidas.
En el lado marroquí, miles de personas continúan concentradas en las inmediaciones de Fnideq, pese al refuerzo de los controles y a la cooperación entre Rabat y Madrid para acelerar los procedimientos de devolución de quienes acceden irregularmente a la ciudad.
La dimensión de la crisis ha llevado también a la Comisión Europea a ofrecer apoyo adicional a España, incluida la posible intervención de Frontex>, mientras varios países europeos siguen de cerca la evolución de una situación que ya trasciende el ámbito bilateral.

