Una fuente gubernamental marroquí afirmó que el Reino aborda la gestión de la migración desde una perspectiva de cooperación y responsabilidad compartida, y no como un «policía» o «guardián» de Europa.
Asimismo, subrayó que Marruecos es un socio soberano que rechaza que su papel quede reducido a un mero ejecutor de políticas de control migratorio.
En declaraciones difundidas por la Agencia Marroquí de Noticias (MAP), la fuente señaló que la utilización de los acontecimientos de Ceuta con fines políticos y electorales en España pone de manifiesto, por parte de algunos actores, una preocupante falta de visión estratégica en la gestión de las relaciones bilaterales.
En este sentido, abogó por revisar el marco de cooperación sobre la base de intereses comunes y de una responsabilidad compartida.
La fuente insistió en que la inmigración irregular no puede afrontarse únicamente mediante medidas de seguridad, y consideró que el regreso voluntario de la mayoría de los ciudadanos marroquíes que llegaron a Ceuta demuestra que la verdadera respuesta reside en el desarrollo económico y social impulsado por el Reino, especialmente en las provincias del norte.
Asimismo, destacó que las inversiones y proyectos de desarrollo promovidos bajo el liderazgo del rey Mohammed VI han contribuido a la creación de cientos de miles de puestos de trabajo, reforzando la confianza de los jóvenes en las oportunidades que ofrece Marruecos, frente a la imagen del supuesto «paraíso europeo».
Finalmente, la fuente concluyó que el fortalecimiento de la asociación entre Marruecos y la Unión Europea pasa por respaldar los esfuerzos de desarrollo del Reino, en lugar de adoptar decisiones o políticas que perjudiquen sectores estratégicos como los puertos, la industria automovilística, los servicios y el transporte.

