Marruecos se situó como segundo proveedor marítimo de productos petrolíferos del mercado ruso, por detrás de Turquía, en un contexto de dificultades para las refinerías rusas debido a los ataques contra sus instalaciones.
– El puerto marroquí de Tánger Med se ha consolidado como una de las principales plataformas marítimas utilizadas para abastecer de gasolina a Rusia.
En septiembre, los envíos con destino a puertos rusos alcanzaron las 96.000 toneladas, según un informe reciente del Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (CREA).
El documento, publicado el 16 de octubre, sitúa a Marruecos en segunda posición entre los proveedores marítimos de productos petrolíferos de Rusia durante ese mes, únicamente por detrás de Turquía.
Los datos de la empresa especializada en seguimiento del transporte marítimo Kpler identifican tres cargamentos de gasolina que salieron de la terminal Horizon, en Tánger Med, y llegaron a los puertos rusos de San Petersburgo y Múrmansk.
Entre los compradores registrados de estos envíos figuran las compañías energéticas rusas Gazprom y Surgutneftegas, de acuerdo con la información recogida en el informe.
Los envíos desde Marruecos aumentan por tercer mes consecutivo
El volumen de gasolina transportado desde puertos marroquíes a Rusia mantiene una tendencia ascendente desde julio.
Las cantidades pasaron de 39.000 toneladas ese mes a 70.000 en agosto, hasta alcanzar las 96.000 toneladas en septiembre. En conjunto, los envíos sumaron 205.000 toneladas durante el trimestre.
En septiembre, los cargamentos procedentes de Marruecos representaron alrededor del 41% de las 234.000 toneladas de productos petrolíferos recibidas por vía marítima en Rusia.
El volumen total de estas importaciones descendió un 44% respecto a agosto, cuando había alcanzado las 416.000 toneladas.
Turquía encabezó la clasificación con cuatro cargamentos procedentes del puerto de Mersin, que sumaron 130.000 toneladas y cuyo valor se estimó en unos 94 millones de euros. Tres envíos correspondían a gasolina y uno a gasóleo.
Por su parte, los suministros procedentes de Corea del Sur cayeron de 95.000 toneladas en agosto a apenas 8.000 en septiembre.
Durante ese último mes, los puertos rusos tampoco recibieron cargamentos desde India ni Egipto, países que habían aportado 160.000 y 55.000 toneladas, respectivamente, en agosto.
Estas variaciones apuntan a una reconfiguración de las rutas marítimas de abastecimiento ruso, con un mayor protagonismo de las terminales turcas y marroquíes frente a algunos proveedores asiáticos.
Horizon, punto de salida de los cargamentos
El informe identifica la terminal Horizon, situada en Tánger Med, como el lugar desde el que partieron los tres cargamentos registrados en septiembre.
La instalación está especializada en el almacenamiento, la manipulación y la redistribución de productos petrolíferos refinados.
Según los datos de la autoridad portuaria de Tánger Med, la terminal ocupa una superficie de 12 hectáreas y dispone de 19 depósitos, con una capacidad conjunta de almacenamiento de 532.000 metros cúbicos.
Sus infraestructuras permiten recibir buques de transporte de hidrocarburos y conectar los depósitos con las instalaciones portuarias de carga y descarga.
La explotación corresponde a Horizon Tanger Terminal (HTTSA), que inició sus operaciones en febrero de 2012.
Entre sus actividades figuran la importación y reexpedición de productos petrolíferos refinados, así como el suministro de combustible a embarcaciones.
El informe del CREA, sin embargo, no precisa el país de origen de la gasolina embarcada en Tánger.
La clasificación se basa en el puerto desde el que salen los cargamentos, por lo que el papel de Marruecos como punto logístico de expedición no implica necesariamente que el combustible haya sido producido en su territorio.
Tampoco se detallan el valor económico de los tres envíos ni las empresas intermediarias que participaron en su comercialización antes de su llegada a Rusia.
Las dificultades de las refinerías rusas impulsan las importaciones
El aumento de estos flujos se produce en un contexto de problemas en el sector ruso de los combustibles, agravados por los ataques ucranianos contra instalaciones de refino y las consiguientes interrupciones de la producción.
La agencia Reuters informó el pasado 31 de julio de la llegada a Múrmansk de un cargamento de unas 30.000 toneladas de gasolina, transportado desde Tánger a mediados de ese mes por un buque con bandera panameña.
Según fuentes del sector citadas por la agencia, el envío incluía gasolina del tipo AI-92 y había sido suministrado por la petrolera rusa Lukoil.
Antes de ampliar las compras por vía marítima, Rusia había recurrido a importaciones ferroviarias desde Bielorrusia y Kazajistán para compensar la reducción de la producción nacional.
Los problemas en las refinerías contribuyeron a presionar los precios y llevaron a imponer restricciones a la venta de combustible en algunas regiones.
Datos publicados por Reuters apuntaban a que, a comienzos de julio, la producción rusa de gasolina había descendido hasta un nivel equivalente a aproximadamente el 65% del consumo medio estival, en medio de las interrupciones registradas en las instalaciones de refino.
El CREA señala que, pese a la caída mensual registrada en septiembre, las importaciones marítimas rusas de productos petrolíferos se situaron en su segundo nivel más elevado desde enero de 2022.
Entre enero de 2022 y junio de 2026, la media mensual de estos suministros por mar había sido de apenas 9.000 toneladas, antes del repunte de los últimos meses.
La evolución de los envíos sitúa a Tánger Med, junto al puerto turco de Mersin, entre los puntos de salida más relevantes de los cargamentos marítimos destinados a cubrir las necesidades rusas de combustibles refinados.
No obstante, las cifras disponibles describen las rutas comerciales y los volúmenes transportados, sin determinar por sí solas el origen de la producción ni las condiciones comerciales de cada operación.
