El Partido Demócrata logró importantes avances en las elecciones de mitad de mandato celebradas el martes en Estados Unidos, con victorias en ambas cámaras del Congreso a costa de los republicanos, según las primeras proyecciones de los medios estadounidenses, en unos resultados que reflejan el desgaste político del presidente Donald Trump y de su partido.
Según el recuento de resultados anunciados por la agencia Associated Press (AP) a primera hora del miércoles, los demócratas habían obtenido 128 escaños en la Cámara de Representantes, frente a los 76 de los republicanos, de un total de 435. Para alcanzar la mayoría absoluta se necesitan al menos 218 diputados.
Varias cadenas de televisión también proyectaron una victoria demócrata en la Cámara Baja, aunque seguían pendientes numerosos distritos competidos.
En el Senado, AP atribuyó a los demócratas 51 de los 100 escaños, tras sus victorias en Carolina del Sur y Carolina del Norte, además de conservar sus representantes en Georgia y Nuevo Hampshire.
Sin embargo, el resultado definitivo de la mayoría seguía dependiendo del escrutinio en otros estados, entre ellos Alaska, Iowa, Michigan, Maine, Ohio y Texas.
En Carolina del Sur, la pediatra demócrata Annie Andrews logró un escaño en el Senado y se convirtió en la primera candidata de su partido en ganar en el estado desde 1998, al imponerse a Darlene Graham, aspirante respaldada por Trump. Por su parte, el demócrata Roy Cooper ganó la contienda senatorial en Carolina del Norte.
En la Cámara de Representantes, los demócratas arrebataron cuatro escaños a los republicanos y conservaron tres distritos de Florida cuyos límites habían sido modificados por los legisladores republicanos a principios de año. No obstante, la composición definitiva de la Cámara seguía sin estar clara.
Según las estimaciones electorales citadas, los demócratas necesitarían ganar 13 de los 47 distritos considerados muy competidos para asegurarse la mayoría, siempre que el resto de los resultados se ajustara a las previsiones.
Las elecciones de mitad de mandato suelen interpretarse como un indicador del respaldo al presidente y a su partido. En esta ocasión, la mitad de los votantes encuestados consideró que los comicios ofrecían una oportunidad para expresar su rechazo a Trump, mientras que cerca del 75 % manifestó estar enfadado o insatisfecho con la situación del país. Además, el 70 % reclamó un mayor control del Congreso sobre el presidente.
El malestar por el coste de la vida, el encarecimiento de los combustibles, los aranceles comerciales y las consecuencias del ataque estadounidense contra Irán en febrero figuraron entre los factores que, según el análisis citado, influyeron en el comportamiento electoral. Trump había pedido a sus seguidores que afrontaran estos comicios como si él mismo fuera candidato.
Por otro lado, observadores jurídicos y miembros del Partido Demócrata advirtieron de que Trump podría impugnar los resultados en caso de una derrota republicana, recordando sus anteriores acusaciones, nunca respaldadas con pruebas, sobre un supuesto fraude electoral.
El Departamento de Justicia anunció el despliegue de mil observadores electorales en los 50 estados, una iniciativa cuestionada por los demócratas, que la consideran un intento de intimidar a los votantes.

