El líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, ha defendido la necesidad de mejorar las relaciones de vecindad con Marruecos y ha asegurado que, si alcanza la presidencia del Gobierno, trabajará para establecer con Rabat «la mejor relación posible».
Durante un encuentro informativo organizado el martes en Madrid por la agencia Europa Press, Feijóo afirmó que no tiene «nada contra Marruecos» y que unas relaciones sólidas beneficiarían tanto a España como al país vecino.
Sus declaraciones contrastan con el tono crítico que había mantenido anteriormente, especialmente tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta.
El dirigente popular abogó por combinar firmeza y buena vecindad, al considerar que ambos países no deben permanecer en una confrontación permanente, dada la existencia de intereses comunes y oportunidades de cooperación.
«Hablaremos seriamente con Marruecos y le diremos: quiero que mi relación con su país sea buena, pero respétenme», señaló.
Feijóo también expresó su confianza en que un diálogo directo y claro permita alcanzar entendimientos con Rabat y desarrollar proyectos conjuntos en el marco de la Unión Europea, aprovechando la proximidad geográfica y los vínculos económicos y comerciales entre ambos países.
No obstante, condicionó esa cooperación al respeto mutuo y a la defensa de la soberanía española. «Si no respetan la soberanía de España sobre sus territorios, tendrán dos problemas: España y la Unión Europea», advirtió.
Estas declaraciones se producen después de que Marruecos cuestionara el uso de la cuestión migratoria en el debate político español. El rey Mohamed VI ya había criticado en su discurso de apertura del Parlamento, en octubre, la instrumentalización de este asunto por parte de determinados sectores políticos y mediáticos.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes en el Exterior, Nasser Bourita, rechazó las acusaciones y los intentos de obtener rédito político mediante declaraciones contra Marruecos.
