El Gobierno español ha elevado el tono frente a Italia tras la decisión de Roma de restablecer temporalmente los controles en la frontera para los viajeros procedentes de España a raíz de la reciente crisis migratoria en Ceuta.
Madrid ha concedido de plazo hasta el domingo 9 de agosto para retirar la medida y ha advertido de que responderá con acciones «proporcionadas» si se mantiene.
En un comunicado difundido este viernes, el Ejecutivo español calificó los controles de incompatibles con el espíritu del espacio Schengen y consideró que suponen un trato injustificado y discriminatorio hacia los ciudadanos españoles.
España rechaza que la situación vivida en Ceuta justifique restricciones a la libre circulación dentro de la Unión Europea.
El Gobierno recuerda que los migrantes que accedieron de forma irregular a la ciudad autónoma no pueden desplazarse libremente por el espacio Schengen y subraya que la mayoría ya ha regresado a Marruecos.
Asimismo, Madrid defendió su gestión del fenómeno migratorio apoyándose en datos de Frontex y recordó que, en los últimos años, Italia ha soportado una presión migratoria superior sin que España adoptara medidas similares.
También destacó la cooperación mostrada por España durante anteriores crisis en el Mediterráneo, incluida la acogida de parte de los migrantes llegados a Lampedusa.
El Ejecutivo español advirtió de que, si Roma mantiene los controles una vez expirado el plazo fijado, adoptará medidas recíprocas para proteger los intereses de sus ciudadanos, aunque por el momento no ha precisado cuáles serían esas actuaciones.

