España ha vuelto a activar sus canales de coordinación con Marruecos ante la difusión en redes sociales de una nueva convocatoria para intentar acceder masivamente a Ceuta el próximo miércoles 23 de septiembre, coincidiendo con las elecciones legislativas marroquíes.
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, confirmó este lunes que mantiene contactos frecuentes con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, y que Madrid ha solicitado la adopción de medidas preventivas para evitar que una concentración numerosa llegue a los alrededores de la frontera.
Albares recordó que una convocatoria similar tuvo lugar el pasado 15 de agosto y que, según su valoración, fracasó después de que se reforzara la vigilancia fronteriza y se aplicaran medidas preventivas en el lado marroquí. El Gobierno español pretende ahora reproducir ese dispositivo para impedir que las movilizaciones difundidas a través de las redes sociales desemboquen en un nuevo intento de entrada irregular.
Según el ministro, los mensajes que circulan actualmente no han alcanzado, por el momento, el mismo nivel de repercusión que las convocatorias anteriores. No obstante, Madrid ha decidido actuar con antelación y mantener abiertos los canales diplomáticos y de seguridad con Rabat.
El Ministerio de Exteriores también ha puesto en marcha una campaña contra la desinformación a través de la Embajada española en Rabat y de los consulados, con el objetivo de aclarar que una entrada irregular en Ceuta o Melilla no concede automáticamente derechos de residencia ni permite permanecer indefinidamente en España o en otros países europeos.
La prevención española se produce después de la grave crisis registrada a finales de julio, cuando decenas de miles de personas llegaron a Ceuta en un episodio que puso a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades españolas. Desde entonces, la cooperación con Marruecos se ha convertido en uno de los principales instrumentos utilizados por Madrid para evitar nuevos episodios de presión migratoria sobre la frontera.
El propio Albares ha destacado en las últimas semanas la importancia de esta cooperación. A finales de agosto calificó de «indispensable» el diálogo con Rabat para gestionar la frontera de Ceuta y Melilla y señaló que las comunicaciones con Bourita habían sido permanentes desde el inicio de la crisis.
En paralelo, el Ministerio del Interior español ha anunciado un refuerzo de los dispositivos de seguridad en Ceuta y Melilla. El ministro Fernando Grande-Marlaska informó este lunes del despliegue de efectivos adicionales y de una estrecha colaboración con los servicios de inteligencia marroquíes para analizar las alertas detectadas en las redes sociales.
Del lado marroquí también se ha reforzado la vigilancia de la zona fronteriza de Fnideq y de los principales accesos hacia Ceuta, dentro de las medidas adoptadas ante las nuevas convocatorias difundidas en internet.
El nuevo episodio vuelve a poner de relieve el peso de la cooperación hispano-marroquí en la gestión de una de las fronteras más sensibles de la Unión Europea. Para Madrid, la prioridad inmediata es evitar que las convocatorias digitales se traduzcan en concentraciones masivas junto a la frontera y, al mismo tiempo, mantener abiertos los mecanismos de comunicación con Rabat.
A dos días de la fecha señalada en las redes sociales, las autoridades españolas mantienen así un dispositivo preventivo mientras evalúan el alcance real de las convocatorias. Por ahora, el propio Gobierno español sostiene que su repercusión es inferior a la registrada en anteriores llamamientos, aunque mantiene la vigilancia ante la posibilidad de que la movilización aumente en las próximas horas.
