La crisis migratoria registrada la pasada semana en Ceuta continúa marcando la agenda política en España. En este contexto, el rey Felipe VI recibió este jueves en el Palacio de Marivent, en Palma de Mallorca, al presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas, en un encuentro centrado en el análisis de las consecuencias políticas, humanitarias y de seguridad derivadas de la llegada masiva de migrantes.
Según diversos medios españoles, el monarca estudió inicialmente desplazarse a Ceuta para mostrar su apoyo a la población, aunque la visita finalmente no se materializó.
La decisión ha alimentado el debate político, ya que algunos sectores consideran que el Gobierno pudo evitar un gesto que pudiera afectar al actual clima de cooperación entre España y Marruecos, en un contexto de relaciones bilaterales especialmente estrechas.
Durante la reunión, Felipe VI fue informado de la evolución de la situación en la ciudad y de las medidas adoptadas por las autoridades para gestionar la crisis.
Al término del encuentro, Juan Jesús Vivas aseguró que el Rey le trasladó su intención de visitar Ceuta, si bien no precisó una fecha.
La Casa Real ha seguido de cerca la evolución de los acontecimientos mediante contactos permanentes con el Gobierno central, las autoridades de Ceuta y Melilla y los principales responsables políticos del país.
Paralelamente, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplazó a la ciudad en los primeros momentos de la crisis para coordinar la respuesta institucional.
De acuerdo con el Ministerio del Interior, unas 72.000 personas accedieron a Ceuta durante la crisis, mientras que alrededor de 70.000 regresaron o fueron devueltas a Marruecos en el marco de la cooperación bilateral.
Entretanto, medios españoles elevan a más de 80 el número de fallecidos, aunque las autoridades aún no han confirmado un balance definitivo.

