Las consecuencias de la reciente crisis migratoria en Ceuta se trasladaron este viernes a varias ciudades españolas, donde organizaciones de extrema derecha convocaron concentraciones frente a la Embajada de Marruecos en Madrid y el Consulado General marroquí en Barcelona, acompañadas de consignas contra la inmigración y de un aumento de los mensajes de odio en las redes sociales.
Las movilizaciones se produjeron después de la llegada masiva de miles de migrantes a Ceuta, de los cuales la mayoría regresó posteriormente a Marruecos, una situación que ha sido utilizada por grupos ultranacionalistas para reforzar su discurso contra la inmigración y la comunidad marroquí residente en España.
En Madrid, los manifestantes se concentraron ante la sede diplomática marroquí con lemas de carácter nacionalista y antiinmigración, mientras que en Barcelona otra protesta reunió a varios centenares de personas frente al consulado marroquí, bajo un importante despliegue policial.
Paralelamente, plataformas vinculadas a estos movimientos difundieron nuevas convocatorias de protesta ante representaciones diplomáticas de Marruecos, además de mensajes que incitan al rechazo y la hostilidad hacia los inmigrantes, lo que ha despertado preocupación por un posible traslado del discurso de odio desde las redes sociales a las calles.
Analistas consideran que estos grupos están aprovechando la crisis migratoria para intensificar su agenda política y alimentar la polarización en torno a la inmigración, pese a que la mayor parte de los migrantes que accedieron a Ceuta ya ha regresado a Marruecos.
Ante este escenario, las autoridades españolas afrontan el doble reto de gestionar las consecuencias de la crisis fronteriza y prevenir que los discursos de odio desemboquen en actos de violencia o agresiones contra ciudadanos marroquíes e inmigrantes residentes en el país.

