Las autoridades marroquíes han intensificado el despliegue de seguridad en las zonas próximas a Ceuta y Melilla, coincidiendo con la difusión en redes sociales de llamamientos para organizar un nuevo intento de entrada irregular a ambas ciudades el próximo 15 de agosto, apenas unas semanas después de la ola migratoria registrada a finales de julio.
Las fuerzas de seguridad han reforzado los controles en las carreteras y accesos a las zonas fronterizas, instalando puestos de vigilancia fijos y móviles para identificar a los viajeros e interceptar a las personas sospechosas de preparar un intento de cruce irregular, que posteriormente son trasladadas de regreso a sus lugares de origen.
Las medidas también se han extendido a la provincia de Nador y a las áreas cercanas a Melilla, donde se ha incrementado la vigilancia para impedir la llegada de nuevos grupos de migrantes, mientras continúan circulando convocatorias en plataformas digitales pese al fuerte dispositivo de seguridad.
Por su parte, la Embajada de España en Marruecos volvió a advertir sobre los riesgos de la inmigración irregular, recordando que la entrada ilegal en Ceuta o Melilla no concede el derecho a permanecer en España ni permite el acceso al resto de los países de la Unión Europea.
Este refuerzo de las medidas se produce tras la entrada masiva registrada en Ceuta el pasado 30 de julio, que llevó a las autoridades marroquíes y españolas a reforzar su cooperación para evitar que se repita un episodio similar y mantener un estrecho seguimiento de la situación en la frontera.

