El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, responsabilizó a las redes de tráfico de personas del repunte migratorio registrado en Ceuta, al asegurar que estas organizaciones aprovecharon una reciente sentencia del Tribunal Supremo para difundir la idea de que quienes llegaran a nado no serían devueltos de forma inmediata.
Durante su visita a la ciudad, Sánchez destacó la estrecha coordinación entre España y Marruecos para gestionar la crisis y calificó al Reino como un «aliado» en la lucha contra la inmigración irregular, subrayando que el nivel de cooperación actual es muy superior al existente durante la crisis migratoria de 2021.
El jefe del Ejecutivo confirmó además que su Gobierno estudia nuevas medidas para reforzar el control fronterizo, entre ellas la instalación de barreras flotantes en la zona marítima del Tarajal y posibles modificaciones legales destinadas a facilitar los procedimientos de devolución.
Mientras tanto, España ha reforzado el despliegue del Ejército y de la Guardia Civil en Ceuta, al tiempo que las autoridades marroquíes intensificaron el dispositivo de seguridad en los alrededores del paso fronterizo para impedir nuevos intentos de cruce masivo hacia la ciudad.

