Un fallo técnico durante el izado de la bandera marcó el inicio del desfile del Día de las Fuerzas Armadas celebrado en Vigo, en un acto presidido por el rey Felipe VI, la reina Letizia y la princesa Leonor, quien participó por primera vez en esta ceremonia militar.
Durante el momento solemne, una de las cuerdas se soltó, provocando la caída de la bandera nacional, que fue retirada inmediatamente antes de que la enseña de la Guardia Real ocupara su lugar en el desarrollo del desfile.
El evento reunió a más de 3.700 militares y congregó a miles de ciudadanos en la playa de Samil, aunque estuvo condicionado por las condiciones meteorológicas adversas, que obligaron a suspender el desfile aéreo y las exhibiciones de unidades del Ejército del Aire.
Pese al incidente inicial, la jornada continuó con normalidad, incluyendo el homenaje a los militares fallecidos en acto de servicio y el desfile de unidades de los tres ejércitos, la Guardia Civil, la Unidad Militar de Emergencias y la Guardia Real.
Entre los elementos destacados figuró la presencia del blindado Dragón, mientras que la Legión y la Unidad Militar de Emergencias fueron de las más aclamadas por el público, junto a la tradicional aparición de la mascota legionaria Baraka.
El acto volvió a poner de relieve la dimensión institucional y simbólica de esta celebración anual, a pesar de los contratiempos registrados al inicio.
