El partido independentista Junts per Catalunya ha reafirmado su negativa a respaldar cualquier iniciativa impulsada por el Partido Popular para derribar al Gobierno de Pedro Sánchez, aunque considera que la legislatura se encuentra prácticamente agotada.
En respuesta a la propuesta del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, de articular una mayoría parlamentaria para promover una moción de censura, el secretario general de Junts, Jordi Turull, subrayó que cualquier negociación seria debe trasladarse a Waterloo, en Bélgica, donde reside el expresidente catalán Carles Puigdemont.
Turull insistió en que su formación “no está para apoyar ni al PP ni al PSOE”, defendiendo que la salida más viable pasa por la convocatoria de elecciones anticipadas en lugar de alianzas coyunturales que podrían tener un alto coste político en Cataluña.
Pese a su discurso crítico con el Ejecutivo, Junts mantiene una estrategia de presión sin implicarse directamente en una eventual caída del Gobierno junto a la derecha y la ultraderecha, un escenario que el partido considera políticamente arriesgado.
Por su parte, Feijóo trata de reunir apoyos suficientes en el Congreso, asegurando que existe una mayoría potencial de 184 diputados favorable a elecciones. Sin embargo, la falta de respaldo de fuerzas clave como Junts complica, por ahora, la viabilidad de una moción de censura.
Este escenario refleja el actual bloqueo político en España, marcado por el equilibrio entre la presión para forzar un cambio de ciclo y el temor de los partidos a asumir los costes de determinadas alianzas.
