El presidente de Timor Oriental, José Ramos-Horta, ha expresado el respaldo de su país a la iniciativa marroquí de autonomía para el Sáhara, en un giro respecto a su anterior posición favorable al Frente Polisario y a la celebración de un referéndum de autodeterminación.
Durante su intervención ante el 81º periodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas, Ramos-Horta afirmó: «Acogemos con satisfacción la propuesta marroquí y la reciente resolución 2797 del Consejo de Seguridad», al considerar que la iniciativa representa «una oportunidad para el diálogo» y expresar su esperanza de alcanzar «una solución justa e integral» entre Marruecos y el Frente Polisario.
El posicionamiento supone un cambio en la política de Timor Oriental respecto a la cuestión del Sáhara, después de que durante años el país mantuviera una postura favorable a las tesis del Polisario y defendiera lo que calificaba como el «fin de la descolonización del Sáhara Occidental» y la celebración de un referéndum de autodeterminación.
El giro adquiere especial relevancia por la propia experiencia de Timor Oriental, que alcanzó la independencia tras el referéndum organizado por Naciones Unidas en 1999, después de décadas de conflicto y presencia indonesia.
En septiembre de 2024, el líder del Polisario, Brahim Ghali, participó como invitado de honor en las celebraciones del 25º aniversario de la independencia de Timor Oriental. Durante aquella visita también se reunió con el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres.
Paralelamente a este cambio, Mauricio también ha expresado su respaldo a la iniciativa marroquí de autonomía para el Sáhara, en una nueva señal de la evolución de las posiciones de distintos países respecto al conflicto.
Estos acontecimientos se producen en un contexto diplomático marcado por una evolución de las posiciones internacionales y africanas sobre la cuestión del Sáhara, especialmente en relación con la propuesta de autonomía presentada por Marruecos como marco para una solución al conflicto.
