Decenas de miles de personas se manifestaron este sábado en Madrid contra la crisis de la vivienda y el encarecimiento de los alquileres, y reclamaron la convocatoria de una huelga general, un día después de que el Congreso de los Diputados rechazara varios decretos del Gobierno destinados a hacer frente al problema de la vivienda.
La Delegación del Gobierno en Madrid cifró en unas 70.000 personas la participación, mientras que el Sindicato de Inquilinas elevó la cifra a 500.000. Las movilizaciones partieron en cuatro marchas desde distintos puntos de la capital y confluyeron posteriormente en la plaza de Cibeles.
Los manifestantes reclamaron una reducción de los alquileres, el fin de los desahucios y medidas contra la especulación inmobiliaria. También corearon consignas contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida.
Las protestas se produjeron después de que el Congreso rechazara un decreto del Gobierno que incluía medidas en materia de vivienda, entre ellas la suspensión de desahucios y nuevos incentivos fiscales para propietarios e inquilinos. También fue rechazado otro decreto que contemplaba la renovación automática de los contratos de alquiler.
El Partido Popular, Vox y Junts votaron en contra del primer decreto, mientras que el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Coalición Canaria rechazaron el segundo.
El Sindicato de Inquilinas anunció el inicio de los preparativos para una huelga general de vivienda, aunque todavía sin fecha, mientras que CCOO y UGT convocaron movilizaciones en unas 50 ciudades españolas contra la crisis habitacional.
En la manifestación de Madrid también participaron representantes de Podemos y Sumar, que responsabilizaron al PP, Vox y Junts del rechazo de las medidas de vivienda. El fracaso del Gobierno para sacar adelante los decretos volvió a alimentar el debate político sobre la posibilidad de convocar elecciones anticipadas.

