La dana Adam ha provocado graves inundaciones en Baleares y la Comunidad Valenciana, con carreteras cortadas, ríos desbordados y cientos de rescates.
El balance provisional asciende a cuatro fallecidos, tras localizarse dos nuevas víctimas en Oliva (Alicante), una en su vivienda y otra en un camping.
Las otras dos muertes se registraron durante el fin de semana en Barcelona y Sagunto. Ante la intensidad de las lluvias y el riesgo de desbordamientos, la Generalitat ordenó el confinamiento de 145 municipios de Valencia y Alicante y solicitó el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Los equipos de rescate realizaron numerosas intervenciones por aire y agua, especialmente en las comarcas de la Safor y la Marina Alta.
Entre las operaciones figuran el rescate de dos menores atrapados en una caravana arrastrada por la corriente y la evacuación, mediante helicóptero, de varias personas, un bebé y un perro en Oliva.
En Gandia, una mujer de 93 años fue puesta a salvo después de quedar atrapada en su vivienda, donde el nivel del agua había alcanzado aproximadamente un metro y medio.
Durante la tarde, los servicios de emergencia continuaban actuando en Bellreguard, Miramar y Piles, mientras Oliva comenzaba a recuperar cierta normalidad, según las autoridades.
