El choque entre un tren AVE de Renfe y un convoy de Iryo registrado este miércoles en el municipio toledano de Urda ha dejado al menos 30 fallecidos, según fuentes del Gobierno de Castilla-La Mancha.
Las primeras estimaciones sobre el terreno apuntan a que la cifra podría aumentar hasta medio centenar, aunque este dato no ha sido confirmado oficialmente.
El accidente se produjo a las 8.54 horas en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, cuando el AVE 2080, que cubría el trayecto entre Madrid y Sevilla, alcanzó al tren Iryo 6076 que circulaba delante.
El impacto provocó el descarrilamiento de los dos últimos vagones del convoy de Iryo, según la información disponible.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, se desplazó al centro de control de Adif en Madrid-Atocha para recabar información sobre el siniestro antes de comparecer ante los medios.
La colisión ha obligado a interrumpir la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía. Adif ha anunciado la habilitación de puntos de atención a los afectados en las estaciones de Madrid-Atocha, Sevilla-Santa Justa y Córdoba-Julio Anguita.
Las causas del accidente aún deben esclarecerse. La investigación tendrá que determinar cómo se produjo el choque y comprobar el funcionamiento de los sistemas de señalización y seguridad, diseñados para advertir de la presencia de trenes en la vía y activar mecanismos de frenado cuando resulta necesario.

