Renfe ha rechazado cualquier responsabilidad en los accidentes ferroviarios de Urda (Toledo), ocurrido el pasado miércoles, y Adamuz (Córdoba), registrado el 18 de enero, y ha recordado que el mantenimiento y la conservación de las infraestructuras ferroviarias no forman parte de sus competencias, ya que su actividad se limita a la prestación de servicios de transporte de viajeros y mercancías.
En un comunicado difundido este sábado, la compañía ha considerado que relacionar ambos sucesos con supuestas deficiencias en la seguridad de los trenes bajo su responsabilidad o con su organización interna «carece de sentido».
La operadora ha realizado estas aclaraciones tras las informaciones publicadas recientemente sobre su estructura directiva y su política de personal.
En relación con los nombramientos, Renfe ha asegurado que todos se ajustan a la normativa vigente y responden a criterios de capacidad, experiencia profesional y adecuación a las funciones asignadas.
Asimismo, ha defendido la trayectoria de los integrantes de sus órganos de dirección en ámbitos como la movilidad, la ingeniería, la planificación del transporte, la innovación y la gestión empresarial.
La compañía también ha rechazado las críticas generales contra sus responsables, al considerar que ponen en cuestión injustificadamente su profesionalidad y su compromiso con el servicio público.
Sobre el aumento del gasto de personal, Renfe lo ha atribuido principalmente a la tasa de reposición y a la incorporación progresiva de trabajadores.
Según sus datos, el acuerdo alcanzado con los sindicatos en febrero ha permitido contratar a 1.999 personas durante este año, mientras que otras 157 plazas están pendientes de convocatoria.
Como consecuencia, el gasto en personal ha pasado de 1.058 a 1.236 millones de euros.
La operadora sostiene que se trata de la mayor ampliación de plantilla de los últimos 20 años y que responde a la necesidad de reforzar la seguridad y mejorar la prestación del servicio.
Entre las medidas adoptadas cita la duplicación del número de operadores del Centro de Gestión de Operaciones, la creación de una nueva categoría profesional, la incorporación de interventores en todos los trenes y la contratación de especialistas de taller.
En cuanto a las retribuciones de los directivos, Renfe ha indicado que están reguladas por el Real Decreto 451/2012 y sujetas a los incrementos salariales establecidos para el conjunto del sector público estatal en los Presupuestos Generales del Estado.
Por ello, sostiene que sus remuneraciones no superan los límites legales ni han experimentado modificaciones al margen de la normativa.
Por último, la compañía ha subrayado que su principal preocupación son las víctimas y las personas afectadas por los accidentes, y ha asegurado que toda la organización está profundamente afectada por lo ocurrido.

