La situación de los migrantes que permanecen en Ceuta tras la reciente ola de entradas irregulares continúa deteriorándose, mientras aumentan las alertas sobre la falta de alimentos, agua, alojamiento y asistencia sanitaria, así como por el riesgo de explotación por parte de redes de tráfico de personas.
Según el diario español La Gaceta, organizaciones dedicadas al tráfico de migrantes habrían establecido una ruta marítima clandestina entre Ceuta y la provincia de Cádiz, utilizando motos acuáticas y embarcaciones rápidas para trasladar a personas a cambio de sumas que podrían alcanzar los 7.000 euros por viaje.
El medio también señala que los traficantes, en algunos casos, abandonan a los migrantes en el mar para evitar ser interceptados por las fuerzas de seguridad.
Paralelamente, la Organización Marroquí de Derechos Humanos denunció el deterioro de las condiciones de vida de los ciudadanos marroquíes que permanecen en la ciudad, entre ellos menores de edad, e instó a las autoridades españolas a garantizar el acceso a alimentos, agua, alojamiento digno y atención médica.
La preocupación también se ha intensificado tras conocerse varias denuncias por presuntas agresiones sexuales contra mujeres migrantes.
Medios españoles informaron de que los tribunales de Ceuta investigan varias denuncias presentadas en los últimos días, mientras que el Ministerio de Igualdad advirtió del elevado riesgo de violencia y trata que afrontan las mujeres en este contexto.
Ante este escenario, organizaciones de derechos humanos reclaman investigaciones exhaustivas sobre las denuncias, una mayor protección para mujeres y menores, y el refuerzo de los recursos humanitarios para atender a las personas que continúan bloqueadas en Ceuta.

