El director del Servicio de Seguridad Interior británico (MI5), Ken McCallum, ha advertido del creciente riesgo de que sectores de la extrema derecha en el Reino Unido pasen de defender posiciones radicales a plantearse la comisión de atentados terroristas, especialmente contra centros de inmigrantes y hoteles que alojan a solicitantes de asilo.
Según informa The Guardian, McCallum señaló, durante la presentación de la actualización anual sobre las amenazas a la seguridad nacional, que el cambio en la actitud de algunos grupos extremistas constituye una de las principales tendencias detectadas por los servicios de inteligencia durante el último año.
El responsable del MI5 alertó de que las posturas más radicales contra la inmigración y la población musulmana están evolucionando, en determinados casos, hacia la consideración de la violencia terrorista como una posible forma de actuación.
Esta tendencia, añadió, ha contribuido al aumento del nivel general de amenaza terrorista en el país.
Las advertencias se producen después de las protestas contra la inmigración registradas el pasado septiembre en las localidades costeras de Portsmouth y Dover, en el sur de Inglaterra, marcadas por un clima de hostilidad.
Al mismo tiempo, los delitos motivados por el odio racial o religioso han alcanzado cifras récord.
McCallum también puso el foco en la creciente radicalización de menores y jóvenes. En este sentido, reveló que las autoridades británicas investigaron este año un caso relacionado con un adolescente de 13 años que había adoptado ideas extremistas.
Asimismo, recordó el caso de un joven escocés de 16 años que, el año pasado, fue condenado a diez años de prisión tras declararse culpable de planear una matanza en un centro de la comunidad musulmana.
Las declaraciones del jefe del MI5 ponen de relieve la preocupación de los servicios de seguridad británicos por la evolución del extremismo de extrema derecha y por el riesgo de que la retórica hostil hacia inmigrantes y musulmanes desemboque en acciones violentas.

