Las movilizaciones de estudiantes de secundaria continúan este jueves en Francia, donde alrededor de 200 centros educativos registran algún tipo de protesta, según los datos facilitados por el ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray.
El movimiento se ha extendido por distintas zonas del país y ha generado preocupación en el Gobierno francés ante el aumento de los incidentes asociados a los bloqueos de institutos.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, ha advertido de un agravamiento de la situación y ha denunciado que algunas protestas están derivando en actos de violencia urbana.
Entre los incidentes señalados figuran el lanzamiento de artefactos pirotécnicos y la entrada no autorizada en determinados centros.
Lecornu considera que estos comportamientos terminan perjudicando a los propios estudiantes, al desplazar el foco de sus reivindicaciones y del malestar que buscan expresar mediante las movilizaciones.
Por su parte, trabajadores del instituto Paul-Éluard, situado en Saint-Denis, en la periferia de París, han denunciado una actuación policial durante el bloqueo del centro.
Según su relato, la intervención estuvo marcada por episodios de violencia y el uso de gases para dispersar a los participantes.

