Los delitos de odio en España aumentaron un 23,6% en 2025, alcanzando su nivel más alto desde que existen registros. En total, se contabilizaron 2.417 casos, según el Ministerio del Interior.
La mayoría de estos delitos están relacionados con el racismo y la xenofobia, seguidos por los vinculados a la orientación sexual y la ideología. También destaca el fuerte crecimiento de la islamofobia, especialmente en el entorno digital.
En cuanto a las víctimas, los datos muestran que, dentro de la población extranjera, los ciudadanos marroquíes son el grupo más afectado, representando el mayor porcentaje entre las víctimas no españolas.
Las fuerzas de seguridad lograron esclarecer alrededor del 65% de los casos e investigaron o detuvieron a más de 1.000 personas.
Por regiones, Melilla registra la mayor tasa de delitos de odio, seguida de Navarra y Ceuta.
