El relator especial de la ONU sobre la tortura, Pau Pérez-Sales, ha instado a España a realizar una investigación «rápida, efectiva e independiente» sobre las denuncias de malos tratos sufridos por migrantes durante la entrada masiva registrada en Ceuta.
En declaraciones a El País, Pérez-Sales señaló que, si los hechos documentados por Amnistía Internacional fueran confirmados, podrían constituir tratos crueles, inhumanos o degradantes y, en algunos casos, llegar a ser considerados tortura.
El relator valoró la decisión del Ministerio de Defensa de trasladar las denuncias a la Fiscalía y al juzgado de guardia de Ceuta, además de abrir una investigación interna, pero subrayó que esta debe complementarse con una investigación independiente.
También reclamó preservar con urgencia las pruebas, incluidas las grabaciones de las cámaras de seguridad, y garantizar a los posibles afectados evaluaciones médicas y psicológicas conforme al Protocolo de Estambul.
Pérez-Sales pidió asimismo proteger a los denunciantes frente a posibles represalias y advirtió de que cualquier expulsión o traslado que pueda dificultar su acceso a la justicia o interferir en la investigación debería evitarse.

