El Gobierno español inició este sábado la instalación de nuevas barreras de contención en el espigón del Tarajal, en Ceuta, como parte del dispositivo desplegado para reforzar el control de la frontera marítima tras la reciente crisis migratoria.
La infraestructura incluye una barrera neumática de 500 metros de longitud, complementada con una línea de boyas ancladas por la Armada y un canal de vigilancia destinado a facilitar las labores de protección de la Guardia Civil.
Según el Ejecutivo, la pasada noche transcurrió con normalidad, sin nuevos intentos de entrada irregular, mientras que el retorno de personas hacia Marruecos continuó desarrollándose sin incidentes relevantes.

