Una mediación marroquí habría contribuido a la liberación del ciudadano francés Yann Vezillier, miembro de la Dirección General de Seguridad Exterior (DGSE), que había sido condenado en Mali a 20 años de prisión por delitos relacionados con la seguridad del Estado.
Según medios franceses como Le Monde y Jeune Afrique, el presidente maliense, Assimi Goïta, concedió el pasado jueves 13 de agosto un indulto al ciudadano francés, después de una gestión diplomática en la que Marruecos habría desempeñado un papel clave.
La liberación se produce pocas semanas después de la visita del ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, a Bamako el pasado 24 de julio, donde fue recibido por Goïta en el marco de la reunión de la comisión mixta entre Marruecos y Mali.
La nueva mediación refuerza el papel de Rabat como interlocutor en algunos de los expedientes más delicados entre Francia y los países del Sahel.
En diciembre de 2024, el rey Mohamed VI intervino también para facilitar la liberación de cuatro ciudadanos franceses detenidos en Burkina Faso bajo sospechas relacionadas con actividades de inteligencia.
El nuevo episodio pone de relieve la creciente capacidad de Marruecos para actuar como canal diplomático entre Francia y determinados gobiernos del Sahel, en un contexto marcado por el deterioro de las relaciones entre París y varios países de la región.

