Colombia afronta la segunda vuelta presidencial en un contexto de alta polarización, con dos modelos económicos diferenciados representados por Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda.
De la Espriella apuesta por un enfoque liberal basado en el impulso de la inversión privada, la reducción del tamaño del Estado y un ajuste fiscal para contener el déficit y la deuda.
También propone reactivar la exploración energética, rebajar impuestos y fomentar el crecimiento económico.
Por su parte, Cepeda plantea una agenda centrada en la justicia social, con énfasis en la redistribución de la riqueza, el fortalecimiento del gasto social y la transformación productiva hacia una economía más industrial y tecnológica.
Asimismo, defiende la reforma agraria, el aumento del salario mínimo y una fiscalidad más progresiva.
Ambos candidatos coinciden en la necesidad de abordar desafíos estructurales como la informalidad laboral y el bajo crecimiento, aunque difieren en las estrategias para lograrlo.

