El sector español de producción de carne de vacuno atraviesa una situación de tensión tras la decisión de Marruecos de suspender la importación de ganado bovino vivo, una medida que ha alterado el equilibrio del mercado y generado preocupación entre los productores.
La Unión de Agricultores de España advierte de que esta decisión afecta a un sector clave, con alrededor de 6,5 millones de cabezas de ganado distribuidas en unas 110.000 explotaciones, y que representa aproximadamente el 15% del valor de la producción ganadera nacional.
Marruecos era hasta 2025 el principal destino de las exportaciones españolas de bovino vivo, con más de 61.000 cabezas exportadas en 2024, lo que suponía más del 50% del total.
Esta dependencia aumentó en 2025, antes de caer a cero en 2026 tras el cierre del mercado.
Según el sector, la suspensión estaría relacionada con medidas sanitarias adoptadas por Marruecos tras la detección de casos de dermatosis nodular contagiosa en el noreste de España, una enfermedad animal sin riesgo para los humanos.
El impacto no se limita al ganado vivo, sino que también afecta al comercio de carne fresca y congelada, lo que ha incrementado la presión sobre el mercado interno español.
Ante esta situación, el sector reclama al Gobierno español una intervención diplomática urgente para reabrir el mercado marroquí, proponiendo la aplicación de la regionalización sanitaria que permitiría exportar desde zonas no afectadas.
Los productores alertan de que la continuidad del bloqueo podría desestabilizar aún más el sector y solicitan una respuesta rápida para restablecer el flujo comercial con uno de sus principales socios exteriores.

