El Vaticano nombró al padre Mario León Dorado, actual prefecto apostólico de El Aaiún-Saguía el Hamra, como administrador apostólico sede plena de la Archidiócesis de Rabat, mientras continúa la investigación abierta sobre el cardenal Cristóbal López Romero, quien presentó su dimisión tras ser acusado de presuntos abusos sexuales.
La decisión, comunicada por el Dicasterio para la Evangelización, otorga a León Dorado plenas facultades para dirigir temporalmente la archidiócesis, mientras se esclarecen los hechos investigados por la Santa Sede.
En un comunicado, López Romero explicó que seguirá siendo el arzobispo titular de Rabat, aunque con sus funciones jurisdiccionales suspendidas hasta que concluya el proceso.
Las acusaciones contra el prelado español fueron reveladas el pasado 8 de julio e incluyen denuncias de varias mujeres por presunta violencia sexual y conducta inapropiada. Hasta el momento, las autoridades marroquíes no han confirmado la presentación de denuncias penales relacionadas con el caso.

