La economía española vuelve a situarse entre las de mayor crecimiento de la Unión Europea. Goldman Sachs prevé un avance del PIB del 2,1% en 2024, por encima de economías como Alemania, Francia e Italia.
Este desempeño no se explica únicamente por el impulso del turismo, sino también por mejoras estructurales en sectores clave como la tecnología y las finanzas, que están reforzando la competitividad del país.
En este contexto, España se afianza como uno de los motores de crecimiento en Europa, destacando por su capacidad de resiliencia y adaptación en un entorno económico complejo.
