Un centro de estudios británico ha destacado la necesidad de impulsar las relaciones entre Marruecos y el Reino Unido hacia una asociación estratégica más profunda, en un contexto internacional marcado por cambios geopolíticos acelerados.
El informe subraya el renovado dinamismo de los vínculos bilaterales, impulsado por el respaldo británico a la propuesta de autonomía marroquí para el Sáhara, lo que ha favorecido una mayor apertura económica y el interés de empresas británicas en sectores clave como energía, infraestructuras y finanzas.
Asimismo, resalta la posición de Marruecos como actor regional estable y socio fiable, gracias a sus reformas progresivas, su estabilidad institucional y su política exterior pragmática.
El documento también pone en valor el papel del país en África, su modelo religioso moderado y su contribución a la seguridad regional y la lucha contra el extremismo.
En el plano económico, destaca la modernización de infraestructuras, el auge industrial y el desarrollo de energías renovables, factores que refuerzan su atractivo como destino de inversión.
El informe concluye que existe una oportunidad real para consolidar una cooperación más ambiciosa mediante acuerdos comerciales, colaboración en seguridad y proyectos académicos, posicionando a Rabat y Londres como socios clave en la estabilidad regional y en la redefinición de las relaciones entre Europa y África.

