La selección de Marruecos inició su participación en el Mundial 2026 con un valioso empate (1-1) frente a Brasil, en un duelo correspondiente al grupo C que dejó claras señales del crecimiento competitivo de los “Leones del Atlas”.
El combinado marroquí firmó una actuación equilibrada ante uno de los grandes favoritos al título, confirmando que su presencia entre la élite mundial ya no es circunstancial, sino fruto de una progresión consolidada desde su histórica actuación en Qatar 2022.
Bajo la dirección de Mohamed Wahbi, en una nueva etapa tras el ciclo de Walid Regragui, Marruecos mostró personalidad desde el inicio con una presión alta que incomodó la salida de balón brasileña.
Esa superioridad se tradujo en el gol de Ismael Saibari, tras una precisa asistencia de Brahim Díaz.Brasil reaccionó mediante Vinícius Jr, quien igualó el marcador, aunque el control táctico siguió inclinándose hacia el conjunto marroquí durante buena parte del encuentro.
En la segunda mitad, el partido se volvió más intenso, pero la solidez defensiva de Marruecos y la seguridad de Yassine Bounou evitaron mayores peligros. El mediocampo, liderado por Bilal El Khannous y Ayoub Bouaddi, fue clave para sostener el equilibrio del equipo.
En los minutos finales, Marruecos estuvo más cerca del triunfo, presionando con insistencia, aunque sin concretar la ocasión decisiva.
Más allá del resultado, el empate deja un mensaje claro: Marruecos mantiene su identidad competitiva y apunta a confirmar que su éxito reciente no fue una excepción, sino el inicio de una nueva etapa en el fútbol mundial.

