El primer ministro británico, Andy Burnham, se ha mostrado dispuesto a debatir una posible revisión de las normas de libre circulación con la Unión Europea, al considerar que los patrones migratorios hacia el Reino Unido han cambiado sustancialmente desde el Brexit.
En una entrevista con The Sunday Times, Burnham defendió la necesidad de mantener un debate «realista y basado en pruebas» sobre esta cuestión y afirmó que permanecer fuera del sistema europeo de libre circulación no constituye una «línea roja» en las negociaciones con Bruselas.
El Reino Unido puso fin a este régimen en 2020 y lo sustituyó por un sistema migratorio basado en puntos, una de las principales promesas de la campaña a favor del Brexit.
Las declaraciones se producen en un momento en que Londres busca estrechar sus relaciones con la UE en ámbitos como el comercio, la seguridad y la movilidad de jóvenes, estudiantes y trabajadores, en medio de las dificultades para cubrir puestos en sectores como la sanidad, la agricultura y la hostelería.
Burnham no ha planteado un regreso pleno al sistema anterior al Brexit, sino la posibilidad de estudiar nuevos acuerdos que faciliten la movilidad entre ambas partes. Cualquier cambio, sin embargo, podría reabrir un debate político especialmente sensible en el Reino Unido, donde el control de la inmigración fue uno de los argumentos centrales a favor de la salida de la UE.
