El Reino Unido ha reiterado su respaldo al plan de autonomía presentado por Marruecos para el Sáhara, al considerarlo la opción más creíble, viable y pragmática para alcanzar una solución duradera al conflicto, dentro del proceso político auspiciado por Naciones Unidas.
La posición británica quedó plasmada en junio de 2025, durante el diálogo estratégico entre Londres y Rabat, celebrado en la capital marroquí.
Desde entonces, el Gobierno británico ha mantenido su apoyo a la propuesta de autonomía de 2007 como base para una solución política.
En abril de 2026, la ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, reafirmó esta postura durante una reunión en Londres con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, en el marco de los esfuerzos diplomáticos para avanzar hacia un acuerdo aceptable para las partes.
El respaldo británico cobra especial relevancia por la condición del Reino Unido como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y se enmarca en el fortalecimiento de la cooperación con Marruecos en materia de comercio, inversión, seguridad e infraestructuras.

