Rusia aseguró este viernes haber derribado 660 drones lanzados por Ucrania durante una de las mayores oleadas de ataques desde el inicio del conflicto, incluidos cerca de 50 aparatos interceptados en las proximidades de Moscú.
Según el Ministerio de Defensa ruso, las defensas antiaéreas actuaron en varias regiones del país, así como sobre el mar Negro, el mar de Azov y la península de Crimea.
Por su parte, el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó de la destrucción de 47 drones en el área de la capital.
Las autoridades rusas señalaron que, por el momento, no se han registrado víctimas ni daños materiales, mientras que Ucrania no se ha pronunciado sobre el presunto ataque.

