La amplia presencia de la camiseta de la selección marroquí en varias localidades del País Vasco durante el Mundial de 2026 ha suscitado un debate en la prensa española sobre la evolución de las identidades y los símbolos nacionales en esta comunidad autónoma.
La controversia surgió a raíz de un artículo de opinión del periodista Miguel Ángel Idígoras, quien relata que, durante un recorrido por distintas localidades vascas, observó que la equipación de Marruecos era, en algunos lugares, más visible que la de la selección española.
Entre los ejemplos citados figura Eibar, ciudad natal del internacional español Mikel Oyarzabal.
En su análisis, el periodista sostiene que los símbolos nacionales no desaparecen del espacio público, sino que son sustituidos o reinterpretados conforme cambian la realidad social y la composición demográfica.
En este contexto, señala la pérdida de protagonismo de algunos emblemas españoles frente a la creciente visibilidad de otros vinculados a nuevas comunidades, entre ellas la marroquí.
El artículo también recuerda que, en determinados sectores de la sociedad vasca, la exhibición de símbolos nacionales españoles continúa siendo un asunto sensible, mientras que la presencia de camisetas de selecciones extranjeras, especialmente la de Marruecos, resulta cada vez más habitual, impulsada por el peso de la comunidad marroquí y el fuerte seguimiento de los Leones del Atlas durante el Mundial.
Idígoras relaciona este fenómeno con las transformaciones culturales y generacionales que experimenta el País Vasco y plantea la necesidad de reflexionar sobre el impacto que estos cambios tienen en la construcción de la identidad colectiva.
Desde la perspectiva marroquí, el creciente protagonismo de la camiseta nacional en ciudades europeas refleja la dimensión simbólica que ha adquirido la selección, convertida en un elemento de identidad y orgullo para la diáspora marroquí, especialmente tras su destacado recorrido en el Mundial de 2026.

