Estados Unidos ha elevado sus advertencias de seguridad para sus ciudadanos en varios países de Oriente Medio ante el aumento de las tensiones regionales y el riesgo de nuevas alteraciones en el tráfico aéreo.
El Departamento de Estado emitió alertas a través de sus misiones diplomáticas en Irak, Jordania, Arabia Saudí, Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Omán, Líbano y Jerusalén, advirtiendo de un entorno de seguridad cambiante y de posibles episodios de escalada.
Washington recomendó a sus ciudadanos comprobar directamente con las aerolíneas y los aeropuertos el estado de sus vuelos y mantenerse atentos a las instrucciones de las autoridades, ante la posibilidad de cancelaciones, cierres del espacio aéreo y restricciones de movilidad.
Las advertencias coinciden con el anuncio de los hutíes de nuevos ataques con misiles y drones contra objetivos en Arabia Saudí. La coalición liderada por Riad aseguró haber interceptado varios proyectiles y frustrado ataques en distintas zonas del país.
La Embajada estadounidense en Ammán aconsejó además evitar desplazamientos hacia instalaciones militares y seguir las instrucciones oficiales en caso de alertas aéreas.
El Departamento de Estado mantiene, por otro lado, a Irak en el nivel 4 de advertencia, correspondiente a la recomendación de no viajar, debido a los riesgos relacionados con terrorismo, secuestros, conflicto armado y disturbios.
Las autoridades estadounidenses también alertaron sobre posibles ataques contra instalaciones vinculadas a Estados Unidos, incluidos centros diplomáticos, aeropuertos e infraestructuras energéticas. El escenario podría afectar asimismo a las rutas comerciales y al funcionamiento de los aeropuertos de la región.
