Dos personas han sido rescatadas con vida este viernes tras permanecer nueve días atrapadas en el interior de un túnel de la central hidroeléctrica de Trishuli 3A, sepultado por las inundaciones que golpearon el norte de Nepal el pasado 26 de agosto.
Kabir Maharjan y Sanjay Sah fueron evacuados por equipos de rescate nepalíes y extranjeros, en una operación que supone un inesperado rayo de esperanza en medio de una catástrofe que deja 1.290 muertos y 4.788 desaparecidos en Nepal, según el último balance oficial.
La emergencia también ha causado al menos 21 fallecidos y unos 550 desaparecidos en China, además de tres cadáveres recuperados en India.
Mientras continúan las labores de búsqueda, UNICEF, con apoyo financiero de la Unión Europea, ha enviado a Katmandú 84 toneladas de suministros humanitarios, incluidos medicamentos, equipos para garantizar agua potable, material de higiene y ayuda destinada especialmente a niños y familias afectadas.
La Unión Europea ha reiterado su respaldo a Nepal y ha subrayado la necesidad de reforzar los sistemas de alerta y respuesta ante inundaciones y otros fenómenos extremos, cuyo riesgo aumenta con el cambio climático.

