Marruecos ha respondido a la resolución del Parlamento Europeo sobre la crisis migratoria en Ceuta, aprobada este jueves con 339 votos a favor, 225 en contra y 16 abstenciones, asegurando que, según la interpretación de Rabat, el texto no contiene ninguna acusación directa ni ninguna orden dirigida contra el Reino.
El embajador de Marruecos ante la Unión Europea y la OTAN, Ahmed Reda Chami, afirmó que varias enmiendas que calificó de «hostiles» no fueron finalmente aprobadas, y consideró que la versión definitiva refleja un enfoque «responsable, constructivo y equilibrado» por parte de la mayoría de los eurodiputados.
El diplomático marroquí también criticó las campañas que, a su juicio, pretenden atribuir a la resolución posiciones o disposiciones que no figuran en el texto, en referencia a lo que calificó como una utilización política y mediática de su contenido.
Sin embargo, la resolución sí establece expresamente que Ceuta y Melilla forman parte de España y de las fronteras exteriores de la Unión Europea.
El texto también reclama reforzar la cooperación entre España y Marruecos para la readmisión de los migrantes que entraron durante la llegada masiva registrada a finales de julio.
El Parlamento Europeo considera además que el uso de la migración irregular como instrumento de presión sobre la integridad territorial de un Estado miembro puede constituir una «amenaza híbrida» para la seguridad y la estabilidad de la Unión.
La resolución se enmarca en la revisión europea de la gestión de la crisis de Ceuta y en los esfuerzos por reforzar la protección de las fronteras exteriores de la UE, así como la cooperación con Marruecos en materia migratoria y de lucha contra las redes de tráfico de personas.

