Los precios de los carburantes han vuelto a experimentar cambios en varias estaciones de servicio de Marruecos desde la medianoche del domingo al lunes, en un contexto marcado por la volatilidad del mercado.
Según datos del sector, el precio del gasóleo ha aumentado unos 0,65 dírhams por litro, mientras que la gasolina ha registrado un descenso de alrededor de 0,30 dírhams. La revisión se produce después de que varias estaciones recibieran comunicaciones de grandes empresas distribuidoras con las nuevas tarifas de venta al público.
El ajuste llega tras varias subidas registradas en las últimas semanas. A principios de agosto, tanto el gasóleo como la gasolina aumentaron alrededor de un dírham por litro, mientras que a mediados de julio el gasóleo ya había experimentado otra subida de unos 0,70 dírhams y la gasolina de aproximadamente 0,38 dírhams.
La evolución del precio del gasóleo reviste especial importancia debido a su peso en el transporte, los servicios y buena parte de la actividad económica. Con el litro acercándose a los 15 dírhams, cualquier incremento del coste del combustible puede repercutir progresivamente en el transporte de mercancías y, posteriormente, en el precio de determinados bienes y servicios.
Para tratar de limitar el impacto del encarecimiento de los carburantes, las autoridades mantienen las ayudas extraordinarias destinadas a los profesionales del transporte por carretera. El Ministerio de Transporte y Logística anunció recientemente una nueva partida de ayudas directas para los transportistas de pasajeros y mercancías correspondiente a la primera mitad de agosto.
Esta evolución coincide además con las advertencias formuladas por el Consejo Económico, Social y Medioambiental de Marruecos sobre el limitado nivel de las reservas de gasóleo y gasolina, una situación que podría aumentar la exposición del mercado nacional a las fluctuaciones de los precios internacionales.

