El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, atribuyó la crisis migratoria vivida en Ceuta a una combinación de desigualdad, desesperación y desinformación, y pidió evitar respuestas basadas en el miedo o en la criminalización de los migrantes.
Durante su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas, Sánchez defendió que España afrontará la situación dentro de la legalidad y con respeto a los derechos humanos.
También destacó el papel de Ceuta y de sus ciudadanos ante la crisis migratoria.
El presidente español defendió además la política exterior de su Gobierno y reclamó un refuerzo del sistema multilateral y una reforma del Consejo de Seguridad de la ONU para garantizar una representación más equilibrada y revisar el actual sistema de veto de los miembros permanentes.
Sánchez pidió asimismo fortalecer las instituciones internacionales y el derecho internacional para hacer frente a los conflictos y desafíos globales, incluidos los relacionados con las redes sociales y el desarrollo de la inteligencia artificial.

