El ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, se reunió con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, al margen de los trabajos del 81º período de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas, en un encuentro celebrado pocas semanas antes de la cita de octubre del Consejo de Seguridad sobre el Sáhara marroquí y la renovación del mandato de la MINURSO, que expira el 31 de octubre de 2026.
Moscú desempeña un papel relevante en este expediente al ser miembro permanente del Consejo de Seguridad y disponer de derecho de veto. Sin embargo, durante los últimos años Rusia ha optado por abstenerse en las votaciones sobre las resoluciones relativas al Sáhara, en lugar de utilizar el veto para bloquearlas.
Rusia se abstuvo en la votación de la resolución 2797, en octubre de 2025, al igual que hizo con las resoluciones 2756, en 2024, y 2703, en 2023.
La reunión entre Bourita y Lavrov tuvo lugar un día después del encuentro mantenido en Nueva York entre el ministro argelino de Exteriores, Ahmed Attaf, y el jefe de la diplomacia rusa. Según el comunicado oficial argelino, ambas partes abordaron directamente la cuestión del Sáhara y acordaron mantener las consultas y la coordinación bilateral y en el marco de las organizaciones multilaterales.
La sucesión de los encuentros de los ministros de Exteriores de Marruecos y Argelia con Lavrov pone de relieve la importancia que ambos países conceden a la posición rusa de cara al próximo debate en el Consejo de Seguridad.
En este contexto, todas las miradas están puestas en Moscú ante las próximas deliberaciones sobre la renovación del mandato de la MINURSO, especialmente por el comportamiento de Rusia en las votaciones de los últimos años, que refleja cierta distancia respecto a las formulaciones occidentales, aunque sin llegar a utilizar su derecho de veto para impedir la adopción de las resoluciones.

