El Gobierno español ha respondido con dureza a las últimas declaraciones del presidente argentino, Javier Milei, contra Pedro Sánchez.
El Ministerio de Asuntos Exteriores, encabezado por José Manuel Albares, ha tachado de «indignas» sus palabras y ha advertido de que este tipo de intervenciones agravan la confrontación política y menoscaban el respeto a las instituciones democráticas.
La diplomacia española ha expresado su rechazo particular a la afirmación de Milei sobre la necesidad de «sacar a los socialistas a patadas», al considerar que ese lenguaje supone una incitación a la violencia.
Exteriores ha defendido la soberanía de España y ha subrayado que no acepta ataques contra sus instituciones ni actuaciones que pongan en riesgo la convivencia.
El nuevo choque se produjo durante un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, en la séptima visita del mandatario argentino a España.
Milei descartó reunirse con Sánchez, reiteró sus acusaciones de delincuencia y corrupción contra el jefe del Ejecutivo e instó a los españoles a no votar al PSOE en las elecciones generales previstas para el 29 de noviembre.
La tensión también frustró la posibilidad de una audiencia con Felipe VI. Según fuentes de la Casa del Rey, Argentina había manifestado informalmente su interés en organizar un encuentro, pero Zarzuela recordó que estas audiencias suelen ir acompañadas de una reunión con el presidente del Gobierno.
La negativa de Milei a mantener ese contacto impidió avanzar en la organización de la cita, pese a que el dirigente argentino ha asegurado mantener una «excelente relación» con el monarca.

