Marruecos aspira a reforzar su industria de defensa mediante la fabricación de drones, embarcaciones no tripuladas y servicios de mantenimiento de aeronaves militares, según el Foro de Estudios Geopolíticos y Geoeconómicos (GGSF), que identifica estas actividades como oportunidades para desarrollar capacidades industriales propias.
En su informe Radar Marruecos n.º 11, el foro destaca los avances registrados desde la aprobación de la Ley 10-20 en 2020, entre ellos la producción de vehículos blindados en Berrechid y el proyecto de un centro de mantenimiento para aviones F-16 y C-130 en Benslimane.
El estudio advierte, sin embargo, de que la expansión del sector dependerá de la continuidad de los contratos militares, la financiación y la disponibilidad de personal especializado.
Para superar estos obstáculos, propone planificar los pedidos a varios años vista, integrar progresivamente a proveedores nacionales y crear una unidad que coordine las necesidades de las Fuerzas Armadas con las capacidades de las empresas locales.
El GGSF también señala el potencial de los pequeños drones y de los componentes de uso dual, aplicables tanto a la defensa como a actividades civiles.
La consolidación de estas iniciativas, concluye, exigirá garantizar una demanda suficiente y reducir las barreras técnicas y financieras que afrontan las empresas marroquíes.

