Un reciente informe técnico elaborado por la empresa alemana Herrenknecht descarta que el proyecto de túnel ferroviario entre España y Marruecos esté listo para el Mundial de 2030. Aunque la infraestructura es considerada viable a largo plazo, su puesta en marcha no se prevé antes de 2035 o incluso 2040.
El estudio, encargado por la sociedad pública española SECEGSA, señala que los principales obstáculos no son tecnológicos, sino geológicos. La complejidad del subsuelo del Estrecho de Gibraltar, especialmente en zonas como el umbral de Camarinal, obliga a realizar estudios adicionales y a desarrollar soluciones de ingeniería altamente especializadas.
Este retraso supone un revés para un proyecto estratégico llamado a transformar la conexión entre Europa y África, facilitando un corredor ferroviario entre Madrid, Rabat y Casablanca, y reforzando el papel logístico de ambos países.
Además, el aplazamiento implica que la movilidad entre ambas orillas seguirá dependiendo durante años del transporte marítimo y aéreo, mientras que el coste del proyecto —ya superior a los 8.500 millones de euros en su parte española— podría incrementarse a medida que avancen los estudios técnicos.
Pese a las dificultades, el túnel mantiene su valor geoestratégico a largo plazo, aunque su impacto no se materializará en el corto plazo.

