Un informe reciente elaborado por ACNUR y la Comisión Española de Ayuda al Refugiado revela un descenso significativo en las solicitudes de asilo en España durante 2025, con un total de 144.396 peticiones, lo que supone una caída del 13,7 % respecto al año anterior.
El informe atribuye esta reducción al endurecimiento de las políticas migratorias, la entrada en vigor de una nueva normativa de extranjería y el refuerzo de la cooperación con países como Marruecos, Mauritania y Senegal para contener los flujos migratorios.
Asimismo, los datos apuntan a una disminución notable en las llegadas irregulares, especialmente hacia Canarias, mientras que España se mantiene entre los principales países de la Unión Europea en recepción de solicitudes, solo por detrás de Alemania y Francia.
Pese a la bajada de cifras, el documento advierte de retos persistentes, como las dificultades de integración, el acceso limitado a servicios básicos y el aumento de discursos xenófobos. También alerta sobre el impacto de nuevas propuestas europeas en materia de expulsión y control migratorio.
En paralelo, organizaciones humanitarias subrayan que las rutas migratorias continúan siendo altamente peligrosas, con más de 1.300 fallecidos en lo que va de 2026 en su intento de llegar a territorio español.
