Portugal ha solicitado a Marruecos, España y a la Unión Europea que mantengan en estado de alerta medios aéreos adicionales para la extinción de incendios forestales, ante el riesgo de que la actual ola de calor agrave la situación en los próximos días.
El primer ministro portugués, Luís Montenegro, explicó que la petición responde al carácter excepcional de las condiciones meteorológicas y no a una falta de recursos nacionales.
Según afirmó, el objetivo es reforzar la capacidad de respuesta preventiva ante un escenario de alto riesgo que afecta prácticamente a todo el país.
Lisboa ha activado el Mecanismo Europeo de Protección Civil y recurrido a los acuerdos bilaterales de cooperación con España y Marruecos para garantizar una respuesta rápida en caso de que aumenten los incendios.
La decisión coincide con la declaración de alerta roja en varias regiones portuguesas, donde las temperaturas superan los 40 grados centígrados, acompañadas de baja humedad y fuertes vientos, condiciones que favorecen la rápida propagación del fuego.
Como parte del dispositivo de apoyo, Portugal recibirá en las próximas horas una unidad militar española especializada, integrada por una treintena de vehículos, que prestará labores de vigilancia, reconocimiento, rescate y apoyo logístico, aunque no participará directamente en las tareas de extinción.
Mientras tanto, las autoridades portuguesas continúan combatiendo cinco grandes incendios forestales, siendo el más preocupante el declarado en la zona de Fozela, en el centro del país.
En las labores de extinción participan más de 1.100 bomberos, apoyados por 373 vehículos terrestres y cinco aeronaves, con el objetivo de evitar que las llamas alcancen la sierra de Serra do Caramulo y las poblaciones cercanas.

