El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cerró las celebraciones del 250º aniversario de la independencia del país con un discurso en el National Mall de Washington, en el que reafirmó su rechazo al comunismo, al que calificó de «cáncer», y aseguró que Estados Unidos vive el inicio de una nueva «edad dorada».
Durante una intervención de unos 45 minutos, Trump afirmó que el país atraviesa una etapa de recuperación y prosperidad, defendió su agenda política e instó al Congreso a aprobar la Ley SAVE America, que exigiría acreditar la ciudadanía para poder votar.
El mandatario también rindió homenaje a veteranos de guerra, entre ellos supervivientes del desembarco de Normandía y del ataque a Pearl Harbor, destacando su papel en la historia de Estados Unidos.
La jornada concluyó con un espectáculo de fuegos artificiales que iluminó durante 40 minutos el cielo de la capital estadounidense.
Las celebraciones estuvieron marcadas por fuertes tormentas y una intensa ola de calor, que obligaron a modificar parte de la programación y dejaron decenas de personas atendidas por problemas relacionados con las altas temperaturas.

