La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha asegurado que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desconoce la realidad de España y el nivel de implicación del país en la OTAN, al tiempo que ha reiterado que el Gobierno mantendrá su compromiso de destinar el 2% del Producto Interior Bruto (PIB) al gasto en Defensa.
En una entrevista concedida a la Cadena SER, Robles señaló que las declaraciones del mandatario estadounidense sobre España responden a un desconocimiento de la contribución española a la Alianza Atlántica.
Asimismo, restó importancia a los cambios de postura de Trump, recordando que en pocas horas pasó de lanzar críticas y amenazas comerciales contra España a elogiar su compromiso con la organización.
La ministra subrayó que España mantiene una posición firme y coherente en materia de política exterior y defensa, basada en el respeto al derecho internacional, al derecho humanitario y a los compromisos asumidos con sus aliados.
En este sentido, insistió en que el Ejecutivo no modificará su hoja de ruta y que la inversión en Defensa seguirá limitada al 2% del PIB, al considerar que ese nivel responde a las necesidades del país.
En relación con las informaciones sobre posibles inversiones millonarias en programas de satélites y aeronaves militares, Robles negó que las decisiones en el ámbito de la defensa se adopten de forma improvisada.
Explicó que este tipo de proyectos forman parte de una planificación estratégica a largo plazo, ya que la construcción de aviones, fragatas y otros sistemas militares requiere años de desarrollo.
La titular de Defensa destacó además la apuesta del Gobierno por reforzar la industria española y europea del sector, poniendo como ejemplo los programas impulsados por Navantia y Airbus, entre ellos el avión de transporte militar A400M, cuya fabricación y ensamblaje se realiza en gran parte en Sevilla, generando empleo y fortaleciendo el tejido industrial.
Finalmente, Robles defendió que la política de defensa exige planificación y visión estratégica, rechazando que las adquisiciones militares puedan abordarse de manera improvisada. «La defensa no funciona como si se fuera al supermercado a elegir un producto», afirmó, insistiendo en que todas las inversiones responden a una evaluación previa de las necesidades del país.

